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Visitando la casa de la antigua
patrona de Santiago
Debido a los terremotos que asolaron Antigua en los siglos
XVI y XVII, son pocos los edificios coloniales que aún
son utilizados para el fin por el cual fueron creados. Justamente
una de las obras arquitectónicas que se niegan a perder
su vigencia es la Iglesia del Templo de La Merced.
La orden de los mercedarios es una de las más antiguas
en el continente. Los primeros miembros de la orden llegaron
con los españoles en pleno proceso de colonización.
Fueron ellos quienes comenzaron los trámites para fundar
un convento en el país.
El primer superior de la orden llegó al país
en 1538, año en el cual únicamente contaban
con un rústico monasterio de paja y adobe en Ciudad
Vieja. Una década más tarde y bajo la supervisión
del corregidor José María Palomo y Montúfar,
se terminó la construcción de su templo y convento
en la entonces Capital del Reino de Guatemala, Santiago de
los Caballeros.
El convento, que llegó a albergar a más de
100 religiosos, pronto se convirtió en uno de los centros
provinciales más importantes de la orden mercedaria
en Centroamérica. Además de sus actividades
religiosas, los monjes tenían a su cuidado una de las
bibliotecas más importantes de la ciudad.
Por venerarse en la iglesia la imagen de la Virgen de la
Merced, patrona de la ciudad, rápidamente ganó
popularidad y se convirtió en un centro religioso de
importancia para los feligreses, recibiendo numerosas visitas
de diversas regiones del Reino de Guatemala.
Los constantes sismos y terremotos, en especial los de 1565,
1689 y 1717, motivaron periódicas reconstrucciones,
modificaciones, ampliaciones y reparaciones del diseño
original del templo. La última de ellas, la más
relevante, realizada entre los años de 1749 y 1767.
La modificación incluyó la construcción
por completo de un nuevo edificio para la Iglesia, que constaba
de tres naves centrales y una amplia cúpula. Remataba
el conjunto una exuberante decoración barroca salpicada
de detalles indígenas y un frente-retablo con mampostería
en estuco. La construcción ha sobrevivido al paso del
tiempo y es el diseño actual de la iglesia La Merced.
Sin embargo, el área del convento, a pesar de los
gruesos muros con los que fue construido, no pudo soportar
la fuerza de los sismos y quedó reducido a ruinas desde
mediados del siglo XVIII. Para 1800 los superiores de la orden
lo convirtieron en cantera, con el fin de emplear la piedra
en la reconstrucción de la iglesia de San Felipe de
Jesús.
Los altares que decoraban el templo, así como los
retablos y su órgano, fueron retirados para el traslado
de la ciudad y se conservan en La Merced de la Nueva Guatemala
de La Asunción.
Sobre la construcción
El conjunto arqueológico conocido como La Merced,
está formado por la iglesia y su fachada, así
como la portada del convento y el claustro. Ambas construcciones
por su monumentalidad, diseño y decorado, son mencionadas
en las guías turísticas como el mejor ejemplo
del arte barroco colonial en nuestro país.
En la fachada de la iglesia pueden verse motivos vegetales
y roleos con clara factura indígena,
lo cual evidencia la libertad que los yeseros tuvieron para
la realización de la decoración.
Un elemento arquitectónico a destacar es el empleo
de las columnas salomónicas
como motivo decorativo. Éstas pueden apreciarse a los
lados de la puerta principal y se encuentran decoradas con
motivos helicoidales de hojas y
frutas locales. Las mismas únicamente son un recubrimiento
de los fustes de las columnas
que sostienen la nave principal del templo.
La fachada de La Merced está enmarcada por dos torres
amplias y bajas, que para efectos de estructura sirven de
contrafuertes. Complementan el
decorado ocho nichos donde descansan diversos santos, además
de una imagen de la Virgen de la Merced que domina la vista
del atrio.
El convento está constituido por dos plantas, sostenida
la superior por un sistema de arcos de
cañón que a su vez sirven de soporte para
la techumbre. Posee elementos típicamente
barrocos, como lo bajo de su construcción, la ventana
octogonal y la presencia del arco tanto como elemento arquitectónico
y de decoración.
En su interior se encuentra la fuente más grande
de Antigua, que en su período de mayor apogeo
fue considerada como la más bella de la ciudad,
según cita la Enciclopedia Guatemala. Estructuralmente
se trata en realidad de tres fuentes comunicadas por pequeños
puentes y arcos de piedra decorados.
En el centro, un búcaro surtidor
permite que el agua resbale por el pecho desnudo de los tritones,
para reposar finalmente en los pies del espectador formando
un espejo de agua.
Glosario
Roleos: Adorno con figura de
espiral o caracol que se coloca en los capiteles.
Columna Salomónica:
La que posee el fuste contorneado en espiral.
Fuste: Parte de la columna entre
el capitel y la base.
Helicoidal: Que forma una
hélice o tiene forma de hélice.
Contrafuertes: Pilar
adosado a un muro para detenerlo.
Arco de cañón:
La altura es menor que la mitad de su luz.
Techumbre: La estructura
y elementos de cierre de los techos.
Búcaro: Vasija hecha
con arcilla de una región de Portugal empleada como
jarra para servir agua.
Tritón: Dios marino,
hijo de Poseidón.
David Durán.
Fotos: Jorge Morales.
Conceptualización e imagen: Héctor Roldán.
Fuentes: Guatemala Paso a Paso, Grupo Editorial Norma.
Enciclopedia concisa de Guatemala, Editorial Océano.
Diccionario Enciclopédico Espasa, Editorial Espasa
Calpe.
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