| | | | Mencionar el carnaval de Mazatenango, es traer a la memoria el recuerdo de quienes han visitado ese municipio en estas festividades, durante las cuales se manifiesta en toda su magnitud el espíritu hospitalario y alegre de sus habitantes, así como su interés por mantener vivas las tradiciones a lo largo de los ocho días que dura su celebración. Suchitepéquez se caracteriza por tener una economía basada en la agricultura y la ganadería, pero además una importante parte de su población se dedica a realizar trabajos artesanales como el cuero, utilizando diversas técnicas para la decoración de sus productos. Además de las actividades económicas de la localidad, se puede apreciar su fervor religioso en una de las máximas representaciones de la tradición de la Semana Santa, al representar la pasión en vivo de Cristo que se realiza en San Antonio Suchitepéquez cada Viernes Santo y a la cual acuden cientos de turistas. |   Laguna Tahuexco en Aldea Chicago, Mazatenango, municipio de Suchitepéquez | A todo esto podemos agregar una variada oferta de sitios de recreo, entre los cuales hay desde sitios arqueológicos hasta playas. Y quizás el visitante tenga la oportunidad de conocer a uno de los antiguos contadores de cuentos que aún dan vida a las leyendas y a los conocidos personajes de los cuentos populares. | Nombre del departamento: | | Suchitepéquez. | | Cabecera departamental: | | Mazatenango. | | Población: | | 394,758 habitantes aproximadamente. | | Municipios: | | Mazatenango, Cuyotenango, San Francisco Zapotitlán, San Bernardino, San José El Ídolo, Santo Domingo Suchitepéquez, San Lorenzo, Samayac, San Pablo Jocopilas, San Antonio Suchitepéquez, San Miguel Panán, San Gabriel, Chicacao, Patulul, Santa Bárbara, San Juan Bautista, Santo Tomás La Unión, Zunilito, Pueblo Nuevo y Río Bravo. | | Clima: | | Cálido. | | Idioma: | | K'iche, kaqchikel y español. | | Altitud: | | 371 metros sobre el nivel del mar. | | Límites territoriales: | | Al norte con los departamentos de Sololá y Quetzaltenango; al sur con el Océano Pacífico; al este con Escuintla, y al oeste con Retalhuleu. | | Extensión territorial: | | 2,510 kilómetros cuadrados. | | Fiesta titular: | | 19 de marzo en honor a San José El Ídolo. 4 de agosto en conmemoración a Santo Domingo Suchitepéquez. Fiestas de carnaval (movible). | | Fundación: | | 1825. | | Temperatura: | | Máxima: 31 grados centígrados. Mínima: 20 grados centígrados. |  Ceremonia Maya ante el Santo Piedra en Finca Palo Gordo, San Antonio Suchitepéquez. | Una vasta y rica historia Por Carmen Cigarroa Siendo una región poblada mayoritariamente por indígenas, dependía del reino kiche antes de la llegada de los españoles, por lo consiguiente, sus pobladores en su mayoría hablaban dicho idioma. Los primeros combates en el departamento, los libró Pedro de Alvarado procedente de Soconusco en febrero de 1524, en lo que formaba la llamada Costa Grande y que comprendía en ese entonces la denominada Costa Cuca. Durante los primeros años de la dominación hispánica, se le conoció también como Suchitepéquez. Las denominaciones de Costa Cuca y Costa Grande han sido relativamente recientes. Actualmente se conoce como la Costa Grande a la parte más baja que se aproxima al Océano Pacífico, y Costa Cuca a la más lejana del océano, ahora en el departamento de San Marcos. | | | | Según decreto de la Constituyente del 11 de octubre de 1825 declarando los pueblos del territorio del Estado, en su sección tercera, artículo 35, se mencionó a Suchitepéquez con su designación de la época del Partido. Comprendía también al actual departamento de Retalhuleu, pero el 16 de octubre de 1877 se segregó éste de Suchitepéquez. En el aspecto productivo-económico, este departamento posee una amplia riqueza natural. Las tierras planas del sur permiten la facilidad de varios cultivos, siendo por lo tanto su principal riqueza la agricultura. Los cultivos del cacao (en su época de oro), el café y la caña de azúcar, lo han hecho uno de los departamentos más prósperos de Guatemala. La descripción que hizo Domingo Juarros de la provincia que abarcaba también parte del actual Retalhuleu es la siguiente: es de temperamento caliente, aunque no tanto como Soconusco. Riegan esta comarca más de diez y seis ríos; los más caudalosos son el de Samalá que viene de los Partidos de Quetzaltenango y Totonicapán y el de Nagualate, que desemboca en el mar con el nombre de Xicalapa. Así su situación como la abundancia de aguas la hacen en extremo fértil y frondosa: se dan en ella todos los frutos, maderas, gomas y yerbas medicinales, propias del clima, pero el principal renglón del comercio de este partido es el cacao, que es de excelente calidad, que muchas personas lo prefieren al de Soconusco. El cultivo de este precioso fruto ha decaído mucho desde que la Provincia de Caracas nos arrebató este ramo de comercio; pero se ha procurado reponer en su antiguo pie y no con mal éxito, pues cuando las cosechas pasadas no han excedido de 4,000 cargas, la última ha llegado a 6,000. Los de Suchitepéquez también comercian con el zapuyul y el algodón. Los indígenas y gente pobre se abastecen del zapuyul para hacer chocolate, mezclándolo con cacao. José Suasnavar, jefe político de Quetzaltenango, rindió un informe el 27 de abril de 1824 a la Asamblea Nacional Constituyente, donde acerca de Suchitepéquez, menciona: sus producciones son: algodón abundante de calidad superior, cacao de igual calidad que el de Soconusco, dos cosechas de maíz en el año y en algunos parajes tres, que con la abundancia de plátanos y de todas las demás frutas, de la mejor calidad, son los cuatro artículos de su agricultura, a que debe agregarse la abundancia con que se produce yuca, camotes y todo género de raíces alimenticias y medicinales, frijoles, ajos y demás legumbres que se reproducen con poco trabajo y una violencia extraordinaria por la fertilidad y humedad de su terreno, que todo el año viste yerba verde, de la mejor calidad para el repasto de la multitud del ganado vacuno, que en partidas llegan a vender los hacendados de Soconusco y San Salvador, que por flacos y maltratados que lleguen, a los seis meses producen el ciento por ciento de ganancia, pero no es muy análogo para la crianza de ganado, a causa de cierta yerba zarza que llega y ciega los pezones de las ubres a las hembras. La pesca y salinas en todos los esteros de esta costa, son tan abundantes que forman su principal comercio, especialmente en el pueblo de Retalhuleu. El xiquilite de que se hace la tinta añil es abundante y natural producción de aquellos campos. Suchitepéquez se caracteriza por su producción artesanal consistente en tejidos de algodón, muebles de madera, sombreros y trenzas de palma, productos de hierro, cobre, plata y hojalata, joyería, cerería, productos de cuero, teja, ladrillos de barro y juegos pirotécnicos. También cuenta con una pujante industria entre la que destacan ingenios azucareros, beneficios de café, fábricas de hielo y de licores, artículos de cemento, fábricas de aceites esenciales como citronela, té de limón y algunas pequeñas fábricas de capas de hule y tapacargas. Una población llena de tradiciones Entre la diversidad cultural de este departamento destacan las anécdotas que la enriquecen, sobresaliendo la siguiente: que durante la batalla librada por Pedro de Alvarado en Zapotitlán, en 1524, se dice que los indios alcanzaron un caballo, al cual tuvieron preso y escondido, de donde viene la palabra cacolquel, es decir venado preso, escondido o guardado, ya que ha sido creencia general que los indios no conocían hasta entonces los caballos y que, por consiguiente, carecían de un término específico para nombrarlos y que por analogía, con el ciervo o venado al caballo, también lo llamaron quej y posteriormente quiej. Otros cuentos y leyendas lo comprenden el Kakdquej (la cueva del venado), la leyenda del Río Ixlacapa; y la Virgen de Candelaria, las cuales han sido transmitidas como tradiciones orales y se siguen manteniendo vivas generación tras generación. Es en la cabecera municipal, Mazatenango, donde se vive la riqueza de las tradiciones de los pobladores de la región, que se mezclan entre lo religioso y otras formas de expresión no religiosas, como por ejemplo el baile de Moros que se realiza el día de la fiesta patronal San Bartolo el 24 de agosto. Asimismo, Mazatenango es famosa por su feria titular del carnaval, la cual se celebra durante 8 días, la que ha alcanzado gran prestigio nacional e internacional. Entre sus actividades hay juegos florales, desfiles escolares, cívicos, juegos deportivos nacionales e internacionales, presentación de bailes típicos tradicionales, ceremonias religiosas en donde se interrelacionan con actividades paganas. Así también sus bailes sociales son de gran prestigio; exposiciones agrícolas, artesanales y ganaderas, así como coronación de reinas. Esta feria es antesala a las actividades de Semana Santa, período en el cual, la comunidad católica muestra su devoción a través del esplendor de las actividades que llevan a cabo, presentando actos muy propios de la región, entre los que destaca el paso de la campanilla, cuya salida del templo los días Martes, Jueves y Viernes Santo, va anunciando la pasión de Jesucristo, lo que hace singular la Semana Santa de Mazatenango. | Junto con la devoción religiosa, se manifiesta en el mazateco su inclinación hacia la diversión. Y Suchitepéquez ofrece toda una gama de alternativas para disfrutarlo; además cuenta con maravillosos paisajes, desde grandes planicies productivas hasta el encanto del sol en sus playas como Tahuesco, Churirín y otras cercanas como El Tulate. Suchitepéquez ofrece todo un abanico de lugares de recreo, especialmente los municipios que cuentan con sitios arqueológicos tales como: Cuyotenango: Cuyotenango y Trapiche Grande; Chicacao y el sitio arqueológico San Rafael Panán; en Patulul: San José Buena Vista; San Antonio Suchitepéquez: Palo Gordo, y San Bernardino con el sitio arqueológico del mismo nombre. |   Pobladores en el camino de la Finca Santa Bárbara. | | Donde las montañas caen al mar  Laguna y Aldea de Tahuexco en Suchitepéquez, municipio de Mazatenango. | Por: Luis Villar Anleu Por el oeste el Río Sis le sirve de límite con Retalhuleu, y al este son los Ríos Bravo, Nahualate y Alto Coyolate los que lo separan de Escuintla. Por su ubicación, y por la configuración adquirida al haberle trazado límites, tiene dos puntos de extrema elevación que rozan los 2,700 metros sobre el nivel del mar. Uno está en la punta sur de la serranía de Chuatroj, en donde se junta a Quetzaltenango y Sololá; el otro se encuentra en la ladera sur del volcán Atitlán de Sololá. Puede decirse que empieza en la exuberante bocacosta, que desciende luego con alguna suavidad hasta el pie de monte de la Cordillera Volcánica y que, antes de hundirse en el mar, se ha transformado en una parte de la planicie costera del Pacífico. Según la geografía histórico descriptiva, es el límite oriental de la Costa Cuca, que como se sabe, se ha desarrollado desde las planicies de San Marcos. Debe considerarse que aquí, a la usanza antigua, denominamos Costa Cuca al tercio occidental de la planicie costera. Incluye las tierras bajas del sur de San Marcos, Quetzaltenango, Retalhuleu, y Suchitepéquez. Con igual sentido, se llama Costa Grande al tercio medio (Escuintla) y Costa de Guazacapán al tercio oriental (Santa Rosa y Jutiapa). Algunos autores cambian la división horizontal por una vertical. Llaman Costa Grande a la parte plana y próxima al mar de toda la planicie, y Costa Cuca a la parte alejada del océano, de 800 a 1,000 metros de altitud, de San Marcos a Suchitepéquez. Seguimos la división horizontal. Ecología de trópico En condiciones primigenias, los ambientes naturales de Suchitepéquez fueron las selvas de carácter tropical, tal vez con cierta tendencia a lo subtropical en los terrenos del extremo norte. Al presente, las florestas casi han desaparecido, persistiendo apenas como bolsones aislados que muestran lejanamente la riqueza y exuberancia originales. Toda la planicie costera ha sido transformada en una dilatada sabana, en donde los árboles aislados generalmente son conacastes, ceibas o paloblancos. A la vera de las corrientes que la disectan suele haber sendas hileras de vegetación; son los bosques de galería, ecosistemas que significan un preciado refugio para alguna fauna silvestre. |   Unión de los Ríos Nahualate y Panán, en San Miguel Panán. | El remate de la planicie son las pampas, esos ricos pero incomprendidos ecosistemas que tienen como corazón a parches de pastos anegados. A su alrededor, pantanos, brazos cenagosos de ríos y lagunetas de distribución errática. El desenlace final son los esteros, el abrazo de los ríos y el mar, bordeados de manglares y salpicados de garzas, pelícanos y rabihorcados, como el de Tahuexco, son verdaderos paraísos para la vida silvestre. | Atractivos naturales La cabecera departamental de Suchitepéquez, Mazatenango, es la representación genuina de las condiciones generales de la comarca: pujante, vigorosa, animada, autosuficiente. Se establecen tantas transacciones comerciales y financieras y se manifiestan tantos intereses económicos, que muy pocas personas tienen tiempo suficiente para volver sus ojos hacia la Naturaleza. En consecuencia, poco conocimiento (si alguno) ha habido de sus sitios de atractivo para el desarrollo de ecoturismo. Tres elementos concentran la esencia del patrimonio natural: ríos, playas y sol. Los primeros, abundantes en el seno de una comarca tórrida, ardiente y homogénea, constituyen las mejores alternativas para escapar del agobiante clima tropical. Sus aguas resultan frescas y vivificantes, en especial si se tiene en cuenta que las principales carreteras del departamento se encuentran en la parte norte, la más alejada del mar y sus playas. Patulul y San Juan Bautista tienen abundantes remansos, pozas y playones en el cauce del Río Madre Vieja. Santa Bárbara los tiene sobre un gran brazo del Río Nahualate, igual que ocurre con Chicacao y San Miguel Panán. La cuenca del Río Ixtacapa proporciona balnearios a San Pablo Jocopilas, Samayac y San Antonio Suchitepéquez. En San Antonio están sobre las corrientes de Pajoc y Chichoy. Frecuentemente, a la orilla de los caminos los cauces fluviales, compiten con piscinas; en sitios así acondicionados hay restaurantes, parrillas para cocinar, mesas y cuanta facilidad desee el visitante. Balnearios de este tipo son comunes a todo lo ancho del departamento. Más abundantes son los sitios agrestes, en donde grandes rocas ponen el toque de distinción y ofrecen las rústicas facilidades que muchos viajeros anhelan. Si arriba sólo se nombraron algunos pueblos que disponen de ellos es por falta de espacio. La realidad es que no hay población que no los tenga. Es buen ejemplo el trayecto Pueblo Nuevo, Zunilito, San Francisco Zapotilán y Samayac igualmente, el que conecta a Mazatenango con San Gabriel y San Lorenzo. Por otra parte, como corresponde a un ambiente de la elevada productividad natural de Suchitepéquez, las corrientes son ricas en peces de muchos tipos: mojarras, pepescas, juilines, pupos, tepemechines y anguilas. De sobra está decir que constituyen las delicias de adultos y niños, para muchos de los cuales ninguna experiencia es tan agradable como pasar una mañana pescando. Luego, entre piedras y playones de salvaje prestancia, preparar y disfrutar de un humeante caldo de pescado. Para los amantes del sol, que hay muchos, Suchitepéquez es uno de sus mejores destinos porque está saturado de él. Muchas veces resulta ardoroso y calcinante, pero bien dosificado y con el uso de protectores, nadie se queda sin disfrutarlo. Obviamente, son las playas marinas los sitios ideales para recibirlo. El departamento dispone de unos 18 kilómetros de litoral, muy uniforme, arena gris, fina, que se extiende a lo largo como invitando a caminarla. Las más conocidas playas están en Chiquistepeque, Tahuexco, Chicago, El Jardín y Nueva Venecia. | | |
| Guía de infraestructura de este departamento | |
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