Viaje a Guatemala

Antigua Guatemala

Lago Atitlán: los pueblos de Palopó

Los amantes del ecoturismo opinan que el lago de Atitlán se debate entre la belleza natural que jamás perderá y un maravilloso paisaje en decadencia ante la explotación turística sin control. Quizás ambas posturas tengan parte de razón, pero la zona está sufriendo una transformación a la cual hay que rescatarle las connotaciones positivas.

Cultura de integración

Santa Catarina Palopó es una población que se encuentra inmersa en esa transformación entre lo tradicional y los inquilinos foráneos. Al no constituir un punto de referencia para el turismo masivo, ya que éste prefiere el cercano Panajachel, a cuatro kilómetros, Santa Catarina ha sabido combinar con inteligencia sus valores populares con un turismo exclusivo que huye de las grandes aglomeraciones.

Para disfrutar de esta suerte, puedes alojarte en alguno de los hoteles de la zona. El Santo Tomás Ecolodge cumple a la perfección con los deseos del turismo ecológico. Se trata de una área natural protegida para el deleite del viajero. El conjunto de cabañas se distribuye entre el paisaje, escondiéndose por un bosque cuidado con esmero.

Además, es el punto de partida perfecto para conocer todo el potencial de la naturaleza. Esta área protegida ha conservado el ecosistema propio en perfecto estado y lo ha complementado con especies de flora no autóctona que enriquecen la experiencia del visitante.

Playas maravillosas

La primera excursión recomendable es la que se realiza dentro del Ecolodge, por un camino señalizado que sirve para guiar al caminante. La primera parada es el embarcadero, bien conservado, sin peligros y cómodo para subir después de zambullirte en sus transparentes aguas, convirtiéndolo en un lugar perfecto para descansar y darse un baño a cualquier hora del día.

Los senderos son de poca pendiente y despejados, por lo que la excursión es apta para personas de cualquier edad y no requiere preparación física. Un tramo entre la floresta te dirigirá a la verdadera joya del área natural, una playa privada de arena blanca y fina, absolutamente alejada del bullicio. La experiencia se construye sólo entre la bahía, los pescadores en sus barcas y los volcanes del fondo.

Si este trayecto se hace temprano en la mañana, tendrás la oportunidad de encontrarte con algunos de los animales típicos, abundan las ardillas e incluso, existe la posibilidad de tener el privilegio de ver un venado. Aunque es más accesible disfrutar de ese microcosmos de toda clase de fantásticos ejemplares de insectos y sorprenderse con un centenar de mariposas que al paso se levantan a tu alrededor.

El alojamiento ecológico Bella Vista Santo Tomás está a tres kilómetros de Santa Catarina.

Rico en contrastes

Otra de las opciones del viaje es acercarse a alguno de los pueblos de la costa. Para realizar desplazamientos por el lago lo mejor es hacerlo en barca. Sin embargo, confiar en la palabra de los barqueros no es del todo aconsejable, es normal ver viajeros abandonados en un muelle, en medio de la lluvia, esperando que les venga a traer una lancha que nunca llega. Por tanto, es mejor que la naviera que contrates sea seria, ya que si los precios están fijados y la duración de los trayectos estipulada, te asegurarás del buen término de la estadía. Si te dispones a partir de un muelle privado, como es el caso del Ecolodge, puedes contactar con el servicio de lancha a cualquier hora del día para que te llegue a buscar.

El paseo más atractivo desde este punto, es navegar lentamente hacia San Antonio Palopó la población más cercana, a nueve kilómetros de Panajachel. En San Antonio Palopó, un lugar de mayor población que Santa Catarina, pero con el particular encanto de los sitios de vida tranquila. Las construcciones se estampan por la ladera de la montaña, formando un conjunto de tonos ocres y grisáceos en donde la Iglesia destaca con sus blancos muros.

El lugar se ha mantenido receloso del contacto con el exterior, prueba de ello es la repetición de apellidos entre los habitantes, como los que pertenecen a la saga de los Pérez-Pérez, y que prácticamente sólo hay un hospedaje para los turistas.

La habilidad, ingenio y creatividad artística de San Antonio se destaca en sus trabajos ceramistas, una artesanía que se ha desarrollado en los últimos años, formándose cooperativas que, aún con la juventud de sus integrantes, cuentan con alta calidad y creatividad.

Finalizada la visita, el regreso en barca al atardecer será un magnífico cierre y una nueva forma de ver el lago. Algo que bien pudiera completarse con un baño caliente en las aguas termales que se encuentran en la orilla. Relajarse en el vapor recapitulando las experiencias del día te hará desear que la visita no termine nunca.

Este viaje se realizó gracias a:
Santo Tomás, conference lodge, 4737594, 4857468,
y Naviera Pérez, 7620381.

Redacción viajes

 

 

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