| El principio del mundo Maya |
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En el kilómetro 197 de la ruta que conduce por la costa pacífica hacia la frontera con México, se encuentra el municipio de El Asintal, en el departamento de Retalhuleu. En la actualidad conocido únicamente por su sitio arqueológico Tak'alik Ab'aj, este lugar puede ser un destino predilecto de los que buscan un turismo con ojos diferentes.
Sobre la carretera existe un cruce casi desconocido y sobradamente mágico, que conduce a El Asintal en Retalhuleu.
Luego de un breve bulevar y dos kilómetros más, llegamos a la cabecera municipal. Allí, la aventura apenas comienza. La mirada de los asintaleños no muestra desconfianza ni recelo. Todo lo contrario, su mirada y su actitud nos dicen que somos bienvenidos a su hogar.
Porque El Asintal es diferente, no es el destino habitual del turismo que viaja a esa zona.
Tampoco se encuentra entre los destinos que se suelen promocionar, pero su atractivo natural y su gente hacen de este lugar un sitio atractivo, para seguir conociendo ese pedacito de herencia que llamamos Guatemala.
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| La Municipalidad destaca en el centro de El Asintal. |
El primer sitio que conocí fue la Cueva de los Encantos. Excelente elección ya que el viaje es bastante cansado y demanda una buena actividad física, que falta nos hace a algunos capitalinos. La Cueva es propiedad de Ramiro de León, la cual ha estado en su familia desde el siglo XIX. Nos presentamos en su vivienda ubicada a menos de 50 metros del parque central, y solicitamos permiso para conocerla. No sólo don Ramiro permite visitar la cueva, también recibimos como añadido una charla en la que nos narra historias del Encanto que da nombre a la cueva. La historia de Juan Noy y Diego Duende, espíritus que la habitan, nos es relatada por Don Ramiro y su esposa.
Luego de despertar nuestra curiosidad por el lugar aparece en escena tío Payín, hermano de don Ramiro. A sus 76 años, tío Payín posee un espíritu incansable. La pronunciada pendiente que lleva a la cueva, es su ruta diaria varias veces al día. También él posee historias que contar y es nuestro guía durante la visita.
Se nos había informado que era necesario conversar con tío Payín y no se equivocaron. Además de ofrecernos el recorrido a la cueva y mostrar sus dotes como guía turístico, también es inventor. Entre los artefactos que nos mostró había una linterna que funciona sin baterías y un radio adaptado a la bicicleta, que se acciona con el viento.
Por la tarde visitamos el siguiente destino, si es que así se puede llamar a una experiencia de manejo todoterreno. A pocos kilómetros de la cabecera el asfalto baja su soberbia chapa de desarrollo y deja paso a la historia. El camino real de tierra del Soconusco aún se abre paso entre los árboles y montañas, para ser transitado por amantes de vehículos todoterreno, ciclismo de montaña o paseos a caballo.
Esta actividad, aún no desarrollada, será una de las muchas que ofrecerá la finca Montes Elíseos, propiedad de la familia Ralda. El actual propietario es Antonio Ralda, quien nos comenta que en su finca se está terminando la construcción de un hotel con ³bungalows², que ofrecerá servicios de restaurante y turismo de aventura.
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| El ecoturismo cuenta con un singular destino. |
Al día siguiente, el viaje continúa muy temprano por la dos veces centenaria finca Buenos Aires, propiedad de la familia Guzmán Montes. El paseo comienza con una breve historia de la finca y una visita guiada por el beneficio de café, donde toda la actividad se continúa realizando en forma artesanal.
El recorrido incluye un paseo por laderas vestidas de verde y café, a través de las cuales aprendemos mucho acerca del cultivo de este importante producto. Uno de los puntos importantes en la visita a esta finca, es su sistema de prevención de plagas. Ha desarrollado un programa piloto de crianza de un tipo de abeja que pone sus huevos en la espalda de la broca, mortal enemigo del café, que al nacer y encontrarse en su fase larvaria se alimentan de la broca y la matan. Gracias a este sistema, la finca Buenos Aires ha reducido a menos de 2 por ciento la incidencia de broca en su plantación, sin utilizar una gota de químicos que puedan dañar el ambiente.
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| Los platos típicos son parte importante de la tradición. |
Otro atractivo es el pasado histórico del lugar donde se ubica la finca. Localizada en la plataforma más elevada de lo que se supone fue uno de los primeros asentamientos mayas preclásicos, su vista de la región es una estampa natural de nuestro país. A un lado del camino se encontraron las máscaras de jade que en la actualidad están expuestas en el Museo Nacional de Arqueología y Etnología, en la Sala de los Jades.
El recorrido termina en una pequeña plantación de hule, para conocer mejor el proceso de extracción de este producto. Después de la caminata es posible tomar un descanso, tan espectacular y diferente como lo vivido hasta ahora.
La casa de la familia Guzmán-Montes está hecha de madera y fue traída en 1800 desde California. Fue transportada por piezas en barco hasta las costas del pacífico guatemalteco y luego cargada con mulas hasta el lugar donde se ubica actualmente.
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| La singular naturaleza seguro cautivará al turista. |
El señor Felipe Guzmán planea también la pronta apertura de un museo de la finca y el cultivo del café, así como venta de diferentes recuerdos para que los acostumbrados al turismo convencional, no se retiren con las manos vacías de este lugar.
Aún falta cierta organización de atención al turista. Sin embargo, esto no será así por mucho tiempo. La población de El Asintal, con el deseo de mejorar su perfil como destino turístico, buscó apoyo en diversas organizaciones para la implementación de un plan de turismo sostenible, que estará en desarrollo para estas fechas.
Este plan involucra a la comunidad, a través de un Comité local de turismo, que cuenta con el apoyo de diversas instituciones y busca no sólo desarrollar la infraestructura física y humana para el beneficio del turismo, sino también otorgar a la población las herramientas para desarrollarlo y obtener sus beneficios.
Comunidad y naturaleza, hacen de El Asintal un lugar que merece la pena visitar. Yo parto con sentimientos encontrados, alegría por conocer a esta gente y su municipio, y tristeza por tener que partir faltando aún tanto por conocer.
Dentro de muy poco, El Asintal y su parque arqueológico Tak'alik Ab'aj y las fincas Montes Elíseos y Buenos Aires, será uno de los destinos obligados de todo aquel que busque no sólo conocer el legado de los mayas, sino de aquellos que buscan un turismo diferente, lleno de verde y aire puro.
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| Orquídeas terrestres pueden verse en El Asintal. |
Los ríos Nil, Nima, Xab y muchos más bañan la región de El Asintal, lo que permite la existencia de una gran diversidad de flora y fauna.
Desde hule y café hasta orquídeas, variadas clases de árboles frutales y ornamentales llenan la región de una marea de verdes que cautivarán al visitante.
También se dan cita en esta región aves poco comunes como la urraca y el colibrí, además de insectos multicolores y sonidos exóticos que harán de su viaje una experiencia inolvidable.
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| Extraños insectos como este saltamontes rojo habitan El Asintal. |
El Parque Arqueológico Abaj Takalik recibe su nombre de la voz quiché "piedra labrada", pero en la gramática quiché lo correcto es anteponer el adjetivo al sustantivo, así que lo correcto sería Tak'alik Ab'aj, según lo confirma José Sanic, director de Planificación de la Academia de Lenguas Mayas.
David Durán |