| Volcán de Ipala, el vigía de oriente |
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En el departamento de Chiquimula, el volcán de Ipala es una de las combinaciones naturales más bellas que se pueden ver en el país, una formación nacida del fuego interior de la tierra que ha dado cobijo a una laguna rodeada de verde vegetación.
Desde el aire, sería un verde iris con una penetrante y brillante pupila que reflejara el cielo. Desde tierra, la visita al volcán de Ipala es una de las más cómodas para los amantes del montañismo. Si se parte desde la ciudad de Guatemala, se sigue la carretera hacia Jutiapa y se continúa el trayecto hacia Catarina Mita, para llegar a Agua Blanca. Hasta aquí las carreteras están señalizadas, pero existen diferentes indicadores que te pueden confundir, por lo que debes tener bien claro cuáles son las diferentes opciones para el ascenso.
Si escoges el primer desvío marcado con Agua Blanca, podrás optar por subir por el llamado cerro Monterrico, un camino que exige preparación y guía especializado. Pasado el cruce de Agua Blanca existe un desvío señalizado como ³A la laguna², éste lleva a la aldea de Monterrico y es la ruta que mejor permite el acceso de vehículos, ya que por los otros trayectos habrá de contar con doble transmisión para ascender con automóvil.
Anclada en piedra