| Guatemala Colonial |
| Guatemala colonial El pequeño territorio guatemalteco, con sus 108 mil kilómetros cuadrados, encierra varios de los tesoros culturales legados por un pasado rico en incidentes y cambios. Uno de los más atrayentes para el viajero actual lo constituye el legado artístico dejado durante el período hispánico, conocido como colonial. El istmo centroamericano fue denominado por los castellanos como el Reino de Guatemala, cuya ciudad capital estuvo en Santiago de Guatemala. A lo largo de todo el territorio, las autoridades mandaron edificar ciudades enteras, con edificios que con muchos problemas lograron llegar hasta nuestros días. Ese es su principal atractivo, que después de siglos de uso, soportar terremotos y ataques realizados por seres humanos, han logrado superar esas dificultades, generalmente debido al genio de sus constructores. Derecha: Iglesia Santa Clara de Diego de Porres, Antigua Guatemala |
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| Cada población fue reubicada por las autoridades hispánicas. Las antiguas capitales mayanses fueron reurbanizadas en lugares aledaños, con una traza que recordara las ciudades hispanas, aunque como fueron construidas por indígenas no se abandonaron algunos usos propios de cada región. Así, la capital k'iche', Gumarcaaj, fue reasentada a poca distancia, con el nombre de Santa Cruz del Quiché, Iximché, fue establecida como Tecpán y Zaculeu dio paso a Huehuetenango, sólo por citar algunos ejemplos. Cada una de estas poblaciones fue adquiriendo sus características propias, que fueron producto del mestizaje cultural de dos grupos que se fueron fusionando poco a poco. Cualquier paraje guatemalteco tiene evidencias de esa mezcla, ocurrida lentamente en los siglos XVI, XVII y XVIII, pero la más conocida es Santiago de Guatemala, ahora llamada La Antigua Guatemala, cuyo sobrenombre es ciudad colonial.
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