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La Piedra de los Compadres y almuerzo en una cueva

La roca permanece en equilibrio sobre otra de similar tamaño.

Es difícil evitar creer por un momento la leyenda de la Piedra de los Compadres, pues cualquier explicación terminaría siendo más larga que la historia que muchos ya dan por sentada.

Cuentan que una madre llegó a la región para el bautizo de su pequeño, y junto a ella un hombre, quien sería el padrino. Poco tiempo les llevó la ceremonia razón de su viaje, por lo cual hombre y mujer dedicaron un tiempo a pasear por el lugar hasta llegar al pie de un cerro seducidos por el entorno natural.

Cayendo bajo la tentación que el ambiente solitario les ofrecía, sucumbieron al deseo a pesar de su recién adquirido parentesco: compadres. Y, de pronto, se convirtieron en rocas.







La contínua peregrinación de los creyentes ha hecho que toda su parte baja adquiera una capa de hollín.
Lugar de oraciones, un dios para algunos

Con el correr del tiempo este lugar ha pasado de ser un simple atractivo, para convertirse en destino de muchos creyentes de distintas etnias, quienes viajan largas distancias para realizar adoraciones o rituales de distinto tipo.

Hay quienes consideran a esta piedra como una deidad, otros sencillamente le rezan para obtener la ayuda de alguna fuerza sobrenatural.

Durante el día puede verse a grupos que esperan su turno para encender sus velas y completar un rito de petición o de gratitud. Dicen que por las noches algunos suelen llegar para hacer ritos de magia negra.

Es curiosa la fama que ha adquirido el lugar, pues se escucha en las calles de Esquipulas la frase en boca de los visitantes: "¿Dónde está la Piedra de los Compadres?". En el centro de la ciudad puede abordarse uno de los dos buses que transportan a los turistas ida y vuelta a tan particular lugar.

Pasar frente a la entrada es suficiente para convertirse en comensal.
Una merienda… dentro de una cueva

Alrededor de la Piedra de los Compadres se encuentran varias ventas de comida y refrescos, pero el lugar que más llama la atención es una pintoresca cueva.

Una familia administra el lugar, donde se ve corretear a los niños ayudando a sus padres en los quehaceres. Atoles, gaseosas, tortillas de harina con frijoles, con carne, e ingeniosos platos tipo pizza, satisfacen a los visitantes y, entre la variedad, resalta un delicioso atolillo de arroz dorado.


La importancia del nombre

La cueva aún no tiene nombre, pero ya es conocida y buscada por muchos visitantes quienes se preguntan intrigados cómo será el lugar. Su propietario comenta que el nombre es algo especial y no debe elegirse a la ligera, pues es lo que le identifica.

Siete niños con nombres originales y particulares evidencian la importancia que esta familia le da a tales distintivos.

Sea como fuere, este lugar forma parte de la lista de atractivos a visitar en la región, junto al “Mickey Móvil”, el bus con apariencia de Mickey Mouse que transporta a los visitantes desde la ciudad hasta la cueva y la Piedra de los Compadres.

Se calcula que la roca superior pesa aproximadamente 50 toneladas.
Para llegar

Desde la capital de Guatemala diríjase a Esquipulas por la carretera al Atlántico y, una vez en la ciudad, podrá encontrar al Mickey Móvil en la doble vía, arteria principal que pasa frente a la Basílica.


Texto y fotos por: Héctor Roldán











Este viaje se realizó gracias a la cortesía de Parque Chatún