| El centro de la cordillera volcánica La cordillera volcánica es una cadena de montañas y conos que atraviesa el sur de Guatemala. Se extiende paralela al Océano Pacífico, desde la frontera con México hasta su límite oriental. El extremo occidental es más alto y quebrado que el de oriente. En ambos, los picos volcánicos son uno de los elementos más comunes del paisaje. En medio de esa cadena hay un territorio muy singular: Chimaltenango, poseedor de un relieve caracterizado por mesetas dilatadas, fértiles, frescas y fragantes. Tres planos topográficos Debido a que ocupa terrenos de la divisoria continental de aguas, este departamento posee una ladera hacia el Océano Atlántico y otra hacia el Océano Pacífico. En medio se encuentra la zona que atañe al parteaguas, y es la que forma las mesetas. Como en muchos otros puntos de la extensa ladera meridional de la cordillera volcánica, la sección chimalteca presenta un poderoso frente de contención para los vientos cargados de humedad que vienen del sur. En el otro extremo, el límite es el río Grande o Motagua. Ahí se alcanzan alturas cercanas a los 600 metros. Esta ladera recibe oleadas de vientos cálidos y secos, gobernados por el sistema árido del valle del Río Motagua. Entre ambos declives está la fresca región de la divisoria de aguas, consta de dilatadas mesetas que, por hallarse cortadas por la carretera principal del departamento, CA-1, son las que a primera vista señalan el plano topográfico fundamental. A partir de este altiplano se distribuyen los distintos ríos. Hacia el norte los que descargan en el Río Grande, hacia el sur lo hacen directamente al Océano Pacífico. Lugares por conocer El Tejar. Camino a occidente, probablemente el primer lugar para detenerse es El Tejar, un lugar en el que la vista llega a percibir la existencia de esos hornos que parecen casas y conocer la fabricación de ladrillos y tejas de barro. | Chimaltenango. El siguiente poblado es la cabecera departamental, ubicada a 56 kilómetros de la ciudad capital. En su plaza central se conserva una de las pocas fuentes del período colonial. En los días de feria patronal, las actividades comienzan desde una semana antes y todavía se observan las muestras de fe colectiva. |  | Itzapa y Patzicía. Especial mención merecen las fiestas de cofradía de San Andrés Itzapa y de Patzicía, en las que desde una semana antes de la celebración patronal, se inicia la armada de la pluma. El festejo involucra a los mayordomos y texeles (cofradía femenina). El anda en donde los Santos Patronos recorrerán las calles del pueblo se adorna con plumas, espejos, piezas de tela de colores y pequeñas imágenes de madera. El ritual comienza desde el baile de los baúles que contienen los ornamentos, hasta la visita desde la casa de la cofradía a la iglesia parroquial. En San Andrés Itzapa un motivo de peregrinación es Maximón, a quien los visitantes rinden culto y hacen consultas de todo tipo. Los Aposentos. El paso hacia el municipio de San Andrés Itzapa, obliga a detenerse en el estanque de los Aposentos, lugar visitado por los chimaltecos, capitalinos y habitantes de los municipios cercanos. Parramos. Muy cercano al tradicional paseo anterior se encuentra Parramos, cuyos pobladores montan las danzas del Venado y del Torito, en ocasión del Día de los Inocentes. Patzún. Destaca la celebración del Corpus Christi en Patzún. El marco lo proporciona el templo colonial de la iglesia católica, que en su interior guarda un valioso legado del arte escultórico guatemalteco del siglo XVIII. Iximché-Tecpán. A inmediaciones de Tecpán se localiza el sitio arqueológico de Iximché. La exploración arqueológica ha sacado a la luz edificios y plazas, y las piezas allí encontradas han sido reunidas en el pequeño museo del sitio. El templo colonial de este municipio es un edificio de estilo barroco antigüeño y conserva varios retablos de la época. A la salida de Tecpán se encuentran lugares para comer, desde los ya tradicionales hasta nuevos hoteles que se han instalado a lo largo de la carretera. Santa Apolonia. Este municipio es conocido por un restaurante que sirve buenos desayunos: El Pedregal, y ésta es la excusa que invita a pasar al pueblo para conocerlo. Además, es un importante centro de producción cerámica de tradición prehispánica elaborada sin torno. Comalapa. La pintura tradicional en los últimos años ha mostrado un intenso desarrollo de temáticas, imágenes y recursos manejados por grupos de mujeres kaqchikeles. También se encuentran los fabricantes de aretes tradicionales de plata. Zaragoza. El itinerario hacia Comalapa permite una primera parada en Zaragoza, en los que la observación del campo y su producción agrícola se constituye en uno de los paisajes típicos de la región. A mitad de camino hacia Comalapa, no estaría demás una parada en la aldea Rincón Grande, para apreciar el trabajo de una comunidad que desarrolló una tecnología agrícola para la exportación de fresas. La bocacosta. Hacia el sur se encuentran los municipios de la bocacosta: Pochuta, Acatenango y Yepocapa. El volcán de Acatenango hace de este lugar un sitio para practicar andinismo, y los ríos que la cruzan hacen un lugar ideal para largas caminatas, siguiendo las veredas y antiguos caminos que comunicaban el altiplano central con la ciudad de Antigua y con la Costa Sur. En toda su extensión hay una serie de fincas cafetaleras que nos trasladarán a la dinámica económica del siglo XIX. Destinos de tradición En la mayoría de casos es imposible separar, un destino turístico cultural de uno natural. En consecuencia, vale la pena recordar dos sitios de gran valor: Iximché y Mixco Viejo. El marco natural en el cual se encuentran los provee parcialmente del contexto histórico en el que se desenvolvieron. Pinares, encinares, correteos de ardillas y olores de zorrillos, son tan propios de Iximché como el viento helado y la neblina. Por su lado, Mixco Viejo es semidesértico pero estratégicamente situado a la par del Río Grande. En Chimaltenango hay tres destinos naturales básicos: Los Aposentos. Balneario situado a 4 kilómetros de la ciudad de Chimaltenango, la misma distancia que lo separa de Parramos, sobre la Ruta Nacional 14. Fue declarado Parque Nacional en 1955. Posee varias vertientes de aguas frías y termales, algunas son medicinales. Es el origen del río Guacalate. Está provisto de ranchos, bancas, restaurantes, baños, botes para remar. Todo en un ambiente boscoso agradable. San Rafael Pixcayá, Reserva de uso múltiple. Situada en la misma zona que el sitio arqueológico Mixco Viejo. Junto al cauce del Río Pixcayá. Se le calculan 3,076 hectáreas de superficie, con bosques y cabeceras de ríos en un terreno de topografía muy quebrada. Buen número de hectáreas se han cultivado con maíz y frijol. Volcán Acatenango. El tercer volcán más alto de Guatemala, que está unido al Volcán de Fuego. Preferido de muchos andinistas por su accesibilidad y su cercanía a la ciudad de Guatemala, a La Antigua Guatemala y al municipio de Acatenango. Aquí se pueden conocer las praderas subalpinas, los ecosistemas elevados, fríos, cortados por ráfagas de vientos cargados de niebla. Su ascensión es un reto para cualquier montañista. |